04 Ene 2012

El cuidado de las uñas de las mascotas es una cuestión que siempre debe tenerse en cuenta, aunque por lo general son los dueños de los gatos quienes prestan más atención a este detalle sólo porque los felinos suelen rayar muebles y porque está extendida la idea de que la mejor solución es despojar al animal de sus uñas por medio de un procedimiento quirúrgico. Sin embargo, en los perros también es importante controlar el estado y el crecimiento de las uñas.

Si se pasa por alto el arreglo de las uñas caninas, la mascota puede llegar a experimentar dificultades para caminar o, incluso, lastimarse al rascarse.

Con los perros muy activos que poseen espacio para desgastar las uñas la tarea se vuelve más sencilla, pero si convives con un ejemplar que no reúne estas condiciones ten presente que mantener sus uñas cortas es tan importante como higienizarlo y alimentarlo.

Es importante tener en cuenta que no es lo mismo cortar las uñas de un humano (aunque se trate de un bebé) que las de un perro. Por esa razón, antes de concretar el proceso es necesario dejarse aconsejar por un veterinario y seguir sus indicaciones para no lastimar al animal ya que esta tarea exige tomar ciertos recaudos especiales.

Nunca, por ejemplo, hay que tratar de cortar uñas caninas con alicates o tijeras aptas para cortar uñas humanas. Tampoco es recomendable llevar a cabo el procedimiento si el ejemplar se muestra nervioso, incómodo o desconfiado porque podría realizar movimientos bruscos y, de esta manera, resultaría lastimado.

De lograr confianza y tranquilidad en la mascota, antes de iniciar el corte es conveniente revisar cada dedo para detectar y retirar eventuales cuerpos extraños y limpiar las patas con una gasa humedecida para quitar la suciedad adherida a la piel.

Asimismo, siempre hay que cuidarse de no cortar por demás (sólo los bordes son los que se aconsejan) porque existen en la zona terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos. Si por error o por accidente (ante, por ejemplo, un movimiento repentino del perro) se corta más de lo deseado es probable que se inicie un sangrado. Por lo general, este inconveniente se soluciona con sólo sumergir la región en un polvo antiséptico, aunque si el corte es profundo o la sangre no frena será necesaria la consulta inmediata con un veterinario.

Si bien alguien sin experiencia en cortes de uñas caninas podría llegar a creer que cortar uno mismo las uñas de su perro es una misión imposible, esta tarea es más delicada que difícil. Con práctica y paciencia, pues, es posible cumplir con este deber de amo.