Muchos amos sin experiencia en paseos o salidas con perros suelen preguntarse cuál es la forma más segura y cómoda de llevar a las mascotas hasta el lugar de destino, por eso en esta oportunidad vamos a centrar la información en los transportines, un producto imprescindible para trasladar animales.

Los transportines son jaulas confeccionadas con materiales resistentes y aberturas enrejadas que evitan que el ejemplar que se ubica en su interior se lastime, se extravíe o provoque molestias durante un viaje.

Algunos de ellos son estructuras plásticas, pero otros poseen forma de bolso o caseta y hasta se presentan como maletas ya que son resultado del avance que ha tenido el rubro ante la insistencia de amos que buscaban alternativas de traslado más modernas, sofisticadas, originales y hasta glamorosas.

Si bien todas estas opciones cumplen un único rol (contribuir al desplazamiento cómodo y seguro de los animales), existen transportines de distintos tamaños, formas, colores, materiales y precios para que cada persona pueda elegir el que más le resulte conveniente para su perro o gato.

Cabe destacar que hoy en día, además de las típicas jaulas de metal, el mercado ofrece transportines para coches, otros que por sus características están aceptados por las compañías aéreas, algunos plegables y hasta con accesorios para hacer sentir más cómodas a las mascotas.

Los transportines, que se fabrican en múltiples colores para que las hembras puedan viajar en jaulas rosas y los machos en compartimentos de tonalidades masculinas, resultan ideales para todo tipo de traslado de media o larga distancia: ya sea para ir al veterinario o para salir de vacaciones junto a la familia.

Si bien el diseño que tenga el producto hará que el transportín se luzca más o menos, la cuestión estética no debe ser más importante que la resistencia de los materiales, la superficie interior, la ventilación que ofrece y la firmeza de las puertas del transportín elegido. En este sentido, todo amo debe tener presente que el perro debe contar con espacio suficiente en el transportín para no viajar incómodo, así como también se debe evaluar la posibilidad de ubicar junto a él un recipiente que le permita beber agua en caso de tener que estar largas horas allí. Además, para evitar que el compartimento se abra y el can escape, es aconsejable controlar el estado de los dispositivos de seguridad de la jaula.