George G. Vest:
"El único amigo
absolutamente abnegado que el hombre puede tener en este mundo egoísta, el
cual nunca lo abandona o se le puede comprobar ser desagradecido o
traicionero, es el perro. Éste besa la mano del que no tiene comida para
ofrecer, lame las heridas y contusiones que entran en contacto con las
asperezas del mundo. Cuando todos los otros amigos le abandonan, él sigue."