Poemas de perros
"Kunta"
Llegó oscura y suave
como la noche naciente
y en sus esferas de niño
vi nacer, incondicional,
el amor.
Llegó con una fina cadena
atada al corcel de mi alma
y traía la risa y el canto
en sus antenas de piel.
Llegó suave y oscura.
Como un beso escondido.
Como huella en el universo.
Y se quedó a nuestro lado
identificando amores
y descubriendo las 7 llaves
para siete alegrías.
Era lo urgente, lo caudaloso.
Era la magia azul en un ladrido
Era un gemido y una lágrima entumecida.
Era una pregunta sin respuestas.
Un árbol que no daría frutos.
Era como una hoja, como la vuelta
eterna de la vida.
Iba y venía en ese paraíso de sombras
que ella iluminaba tan solo
con su existencia canina.
Y se fue un día, tuvo que irse.
Y tuve que ayudarla a partir
y en mis brazos húmedos
llegó silenciosa la muerte
Como un ladrón que nadie quiere
y se llevó la última mirada,
el último suspiro y con ellos
se llevó arrastrando mi dolor sin medida.
Por María Cristina Aliaga Luna

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