29 Jul 2013

XoloitzcuintleExótico es un adjetivo que hace referencia a algo que resulta extraño o fuera de lo común, generalmente debido a que viene desde muy lejos. El exotismo, por lo tanto, depende de la óptica de quien lo considera. El rambután, por ejemplo, es una fruta exótica en países como Argentina, pero común en diversas regiones asiáticas.

Algo similar ocurre con los perros exóticos. ¿Qué condiciones hacen que un animal pueda recibir dicha calificación? En principio, su escasa presencia en un determinado territorio. Las razas con pocos ejemplares en un país, por lo tanto, serán consideras exóticas en dicha nación. Por otra parte, aquellos perros cuyas características físicas difieren de las presentadas por la mayoría de los caninos también suelen calificarse como exóticos.

Un perro exótico, que incluso se debate si puede considerarse como miembro de la especie, es el perro cantor de Nueva Guinea. Se dice que estuvo unos 6.000 años separado de otros cánidos y que se adaptó a la vida salvaje. Su nombre está vinculado a que este perro no ladra, sino que aúlla de una manera similar al lobo.

El sapsal también puede señalarse como un perro exótico. Originario de Corea, se lo conoce además como perro león por su melena. En la antigüedad, se sostenía que el sapsal tenía la capacidad de ahuyentar a los espíritus diabólicos y a las almas en pena.

Si nos centramos en lo que decíamos líneas arriba sobre el aspecto físico de los perros, pocos dudarían sobre el exotismo del xoloitzcuintle. Los ejemplares puros de esta raza mexicana carecen de pelo, lo que puede resultar conveniente para las personas que tienen alergias.

El puli, en cambio, es un perro con pelo… pero con un pelaje muy particular y exótico. Sus largos mechones se asemejan a trenzas y cubren su cuerpo de manera tal que las patas resultan invisibles a simple vista.

Más allá de las diferencias entre los animales, lo importante es tener en cuenta que todos los perros, sean exóticos o de razas muy comunes, deben ser cuidados con responsabilidad y tratados con amor. En ningún caso debe tomarse al perro como un juguete o como un adorno que llama la atención por su aspecto.