28 ene 2013

En los últimos años, como sabrán, creció mucho el comercio inspirado en cuestiones relacionadas a las mascotas debido a una fuerte demanda de productos por parte de numerosos amos. Así, entonces, se comenzaron a ofrecer novedosos juguetes para entretener a los animales pero también prendas de vestir y otros accesorios asociados a la moda y a la innovación.

Casi todo podría llegar a entenderse desde la necesidad de adquirir elementos que contribuyan al bienestar de nuestros compañeros de cuatro patas, aunque no todas las propuestas existentes hoy en día son recomendables.

Que se comercialice ropa para perros, por ejemplo, puede ayudar a que los canes no padezcan frío. Exceder esa finalidad, en cambio, es ya un problema porque se convierte al animal en un juguete al que su dueño ‘adorna’ de acuerdo a las últimas tendencias.

Los perfumes, por citar un caso en concreto, pueden ser considerados como productos ideales para evitar el mal olor del perro, pero la realidad indica que pueden generar alergias y dañar la piel del ejemplar perfumado. Con los aros o aretes ocurre una situación similar: muchas tiendas de accesorios para mascotas los ofrecen porque existe gente capaz de añadirlos en las orejas de sus perras para volverlas más femeninas…

Los perros con aretes pueden resultar simpáticos a la vista y hasta participar de concursos de belleza, pero quien ama a los animales jamás debe perder de vista que ellos no son objetos que los humanos podemos manipular o tratar según nuestro ánimo o como capricho.

Sujetar un par de aros a sus orejas, como se imaginarán, representa para el animal un peso y una incomodidad innecesarios. Además, se corre el riesgo de que esas diminutas piezas sean ingeridas por él, en un intento de despojarse de aquello que lo fastidia. Se trata, pues, de un accesorio que no debería considerar ningún amo que se considere responsable y pretenda lo mejor para sus mascotas.