Carácter: El Setter Inglés es un perro de muestra (aunque también es un buen perro de compañía), amigable y fácil de entrenar, debido a su buena predisposición. Es muy activo, cariñoso y obediente, además de leal y compañero; aunque en algunas ocasiones puede ser un tanto terco. Se lleva bien con los niños, pues les tiene paciencia y le gusta mucho el juego. Por lo general, también mantiene una buena relación con otros perros.
Origen: Este Setter tiene sus orígenes en Gran Bretaña, donde fue utilizado, desde un principio, para la caza, debido a su agilidad y olfato, entre otras habilidades. Una de las personas más importantes en la historia y el desarrollo de esta raza fue Edward Laverack, que estableció el estándar del Setter Inglés. Más tarde, Richard Llewellin hizo nuevos aportes y modificaciones al estándar de esta raza.
Aspecto: El Setter Inglés es un perro de tamaño grande, y una notable elegancia en su físico y su manera de moverse. Posee un olfato muy desarrollado, mucha velocidad, y un pelaje largo y muy suave, que puede ser de las siguientes combinaciones de colores: naranja y blanco, negro y blanco (esta combinación recibe el nombre de “azul”), hígado y blanco, amarillo y blanco, o tricolor (azul y canela, o hígado, canela y blanco). Debido a su gran belleza, es considerado no sólo un perro de caza, sino además, un perro de exposición.
Cuidados: Esta raza requiere de ejercicio frecuente (ya que tiene una gran resistencia física), y un cepillado diario. El Setter Inglés es propenso a la displasia de cadera y a la rotura de cola; su promedio de vida ronda los trece años.
Peso: El peso varía entre los 25 y los 30 kg.
Altura: Entre 61 y 68 cm.
Otros nombres de la raza: Su nombre en inglés es “English Setter”.