Al querer adoptar un perro, muchas son las opciones disponibles. Tras evaluar distintas variables, unos pueden volcarse hacia la compra de un ejemplar de raza y otros, a la elección de un animal abandonado.
Como cada persona deseosa de sumar una mascota a su hogar tiene sus particularidades y un estilo de vida determinado, no siempre se incorpora al hogar la misma clase de criatura canina.
Cuando se busca un animal guardián, por ejemplo, el foco está puesto en razas de perfil robusto y carácter fuerte, mientras que aquellos que sólo desean hacer una obra de bien y, al mismo tiempo, beneficiarse con la compañía de un perro no tienen exigencias: aceptan tanto a un cachorro callejero como a un ejemplar de edad avanzada.
El asunto tal vez se complica cuando en la familia dispuesta a adoptar una mascota hay algún integrante con alergia. Frente a esta problemática se pueden tomar dos caminos: o resignarse a no convivir con un perro u optar por animales pertenecientes al grupo bautizado como hipoalergénico.
Según los expertos, una proteína presente en la saliva de los canes y las escoriaciones de sus pieles constituye el principal alérgeno, por eso hay quienes descreen de la posibilidad de que existan perros recomendables para seres alérgicos. Lo que sí es posible, es hallar ejemplares de castas específicas que no acentúen los problemas alérgicos de sus propietarios.
Los perros carentes de pelo, por ejemplo, son ideales para quienes padecen cierta clase de alergia, pero además de ellos suelen proponerse razas como el caniche, el schnauzer, el bichón frise, el basenji, el maltés, el perro de agua español y el bedlington terrier porque no suelen perder pelo o, si eso ocurre, no son cantidades significativas.
Cabe recordar que un caso emblemático en relación a los perros hipoalergénicos fue el que salió a la luz por la elección de la familia de Barack Obama, el presidente de Estados Unidos. El clan, hace ya algunos años, decidió compartir la residencia oficial con un perro de agua portugués porque, según expresaron en su momento, posee un pelo de textura lanosa que no se cae y, por lo tanto, lo vuelve un compañero ideal para personas alérgicas como lo es Malia, la hija mayor del mandatario. Gracias a esa particularidad, entonces, Bo, tal como fue bautizado el cachorro, consiguió el privilegio de pasar sus días en la Casa Blanca.