28 May 2010

Perro EnvenenadoEn envenenamiento canino es un problema que no debemos dejar de lado, pues sus efectos son fatales. Los síntomas que presenta el perro envenenado son distintos en cada caso, pero generalmente entre todos ellos se hallan los vómitos, dolores fuertes, hemorragias, dificultades en la respiración, y espasmos musculares; que aparecen muy rápidamente en el animal una vez envenenado. Ni bien aparecen las sospechas del posible envenenamiento debemos acudir al veterinario, para comenzar el tratamiento adecuado, y mantener al perro tranquilo y con una temperatura corporal adecuada mientras espera la atención adecuada.

Lo primero que debemos hacer frente a este problema es prevenir, alejando del perro las sustancias posiblemente peligrosas para éste, en lugares altos o frascos bien cerrados; pero una vez producida la intoxicación debemos actuar rápido y sin titubear. En el tratamiento, se utilizan antídotos específicos, por lo cual es de gran utilidad que el veterinario sepa lo antes posible qué tipo de veneno ha ingerido el animal.

Generalmente el envenenamiento es accidental, por medio de la ingesta de diversos productos químicos como los insecticidas, detergentes o raticidas, los cuales son ingeridos por los perros por simple curiosidad. Entre otros elementos tóxicos habituales y fáciles de hallar en nuestro hogar se encuentran: el chocolate, el paracetamol, las bolitas de naftalina y el enjuague bucal.

Si el veneno se halla en alguna parte externa del cuerpo del perro, es de gran utilidad lavar con abundante agua dicha zona. Si el venero ha sido ingerido por el animal, es beneficioso que tome bastante agua, para así calmar los efectos y la concentración del veneno en el cuerpo.

Entre los casos más frecuentes de envenenamiento voluntario de un perro por la mano del hombre, encontramos los envenenamientos por estricnina, una sustancia letal para los canes. Este veneno actúa de manera veloz, produciendo angustia, excitabilidad (al contacto con la luz o el ruido), dificultades respiratorias y, más avanzados sus efectos, convulsiones; hasta finalizar con la asfixia. Ante este panorama se debe acudir al veterinario lo antes posible, quien le dará al perro el antídoto correspondiente, que en este caso (envenenamiento por estricnina) es el hidrato de cloral.