A los perros, así como a toda clase de mascota, hay que proporcionarles distintos cuidados para que estén felices y saludables. Las visitas al veterinario deben ser periódicas, aunque no es necesario acudir con frecuencia al profesional si uno asume la responsabilidad de velar por el bienestar de sus animales.
Con ciertos recaudos y una supervisión frecuente del estado general del ejemplar que se ha elegido como miembro de la familia, es posible prescindir por tiempos considerables del consejo veterinario. Claro que se trata de una tarea que requiere paciencia, constancia y tiempo ya que, por ejemplo, para llevar un control de la salud canina hay que adoptar como hábito diversas medidas de higiene, el cepillado del pelaje para arrastrar mechones muertos y la inspección ocular de todas las partes de su cuerpo.
Las patas, por ejemplo, son miembros que requieren reconocimientos no diarios pero sí con cierta periodicidad ya que en ellos descansa por lo general el peso del animal y están expuestos a toda clase de peligros.
Todo amo que se precie de amar de forma incondicional a su mascota debería tener en cuenta las uñas y las almohadillas de los perros ya que los saltos, las caminatas y las incontables aventuras de estas mascotas pueden dar espacio a eventuales problemas.
En sus paseos y/o caminatas, estas criaturas pueden sufrir cortes, quedar con las almohadillas agrietadas o resecas, incrustarse objetos extraños como semillas, tierra e incluso vidrios u otros tipos de inconvenientes más graves, por eso es fundamental tomar precauciones como el de estar atentos al terreno a ser pisado por el animal y controlar que no existan elementos perjudiciales adheridos a su piel ni que surjan lesiones que impidan, por ejemplo, que una pata no pueda ser apoyada con normalidad en el piso. También hay que minimizar con estas medidas el riesgo a la aparición de infecciones.
Si se desea cortar las uñas, además, conviene pedir asesoramiento ya que si uno se excede en el corte puede provocar un gran sangrado y un profundo dolor debido a que por ellas pasan venas y hay numerosas terminales nerviosas.
Por otra parte, hay que saber que todo perro tiene chances de tener quistes interdigitales, de ahí la importancia de observar cada área y estar atentos a posibles variaciones para poder atacar cuanto antes los eventuales inconvenientes que atenten contra el bienestar canino.