02 Ago 2009

Moquillo CaninoEl moquillo canino, también conocido como distemper canino, es una enfermedad peligrosa, sobre todo para los cachorros (pues tienen una salud más frágil que los perros adultos), ya que puede conducir a la muerte, o en caso de lograr una recuperación, el perro puede tener secuelas neurológicas, debido a la enfermedad sufrida.

Si bien existe una vacuna en contra del moquillo canino, que una vez aplicada en el animal, éste queda a salvo de contraer la enfermedad, muchos dueños no la aplican en sus perros, dejándolos vulnerables ante el moquillo. En algunos casos el perro vacunado puede contraer de igual manera esta enfermedad, aunque dichos casos son poco usuales. Más de la mitad de los perros adultos padecen esta enfermedad, por ende es necesario vacunar a nuestros perros contra ella, pues luego las consecuencias pueden ser irremediables.

La enfermedad se produce por medio del virus distemper, y si bien no afecta al ser humano, no sólo afecta a los perros, sino que también se contagia entre otras especies animales, como el hurón, y el visón.

Es una enfermedad muy contagiosa, la cual adquiere el perro generalmente por inhalación del virus, por medio del contacto con un perro infectado. No obstante, el perro sano puede contagiarse sin estar con un perro enfermo, si es que el virus se halla en el aire, o en otros casos, por comer del mismo alimento o tomar del mismo agua que un perro enfermo. Luego del contagio, el virus demora más o menos unos 20 días en dispersarse por todo el cuerpo del perro.

Para determinar si un perro sufre de moquillo, los síntomas, tanto físicos como anímicos, que debemos tener en cuenta son: vómitos, edema de córnea (lo identificamos por medio del color azul que adquiere el ojo), decaimiento, tos, dificultades respiratorias, diarrea, pérdida de peso, elevación de la temperatura corporal, pérdida de apetito, deshidratación, y erupciones, entre otros. Sin embargo, existen diversas cepas de esta enfermedad, y algunas de ellas no presentan síntomas.

Esta enfermedad posee a veces secuelas en el sistema nervioso, como por ejemplo convulsiones, descoordinación, y parálisis.