En muchos foros, sitios de Internet, consultorios veterinarios y hasta en charlas informales que uno pueda tener de forma casual, numerosas personas dejan apreciar su angustia por ver que sus perros no pueden caminar o deben hacer grandes esfuerzos para dar algunos pasos. Por esa razón, para tratar de ofrecer desde este espacio una respuesta lo más profesional posible que los anime y pueda, de algún modo, orientarlos sobre qué puede estar ocurriendo con sus mascotas, hoy en Mundo Perro vamos a hacer referencia a los problemas que pueden llegar a generar que un animal no camine.

En primer lugar, antes de alarmarse por demás, deben asegurarse de que esa eventual incapacidad para caminar no sea una estrategia utilizada por la mascota para llamar la atención. Aunque resulte difícil de creer, algunos perros suelen “victimizarse” para que sus amos les concedan caprichos y estén atentos a ellos. Lo ideal, entonces, es comprobar si no puede o no quiere caminar.

Una vez que se descarta la posibilidad de la “actuación”, entonces se debe encarar el asunto con un poco más de seriedad. Que no pueda caminar podría ser consecuencia de una fractura, un dolor localizado o exceso de peso, pero también de un cuadro depresivo o de alguna dolencia que afecte su equilibrio.

Como se puede advertir, son varios los factores que pueden explicar esta preocupante situación. Si se trata de un cachorro, además, el problema es más extraño aún, ya que si bien todos los perros deberían caminar a diario por sus propios medios (excepto que carezcan de sus patas y se trasladen con ayuda de un andador o prótesis) es más entendible la imposibilidad de desplazamiento en edades avanzadas.

Si tu perro no puede caminar, no lo fuerces: trata con paciencia (y mucha delicadeza para no lastimarlo) de descubrir si existe a simple vista o al tacto una causa aparente, pero tampoco pierdas tiempo y consulta al respecto con un veterinario. Sólo él, después de revisar al animal, podrá dar un diagnóstico preciso. Si la suerte está de tu lado, quizás el problema pueda revertirse con una dieta estricta o un tratamiento breve: de todos modos, si amás a tu perro y deseás verlo bien, no interpongas otras prioridades y tratá de proporcionarle cuanto antes la ayuda que él necesita para recuperar su calidad de vida.