24 feb 2012

Un accidente doméstico (como la caída desde una altura más o menos considerable) o una travesura fuera del hogar (escaparse y ser atropellado por un automóvil) pueden provocar en un perro distintas clases de fracturas.

Estas lesiones que generan la ruptura de un hueso deben ser tratadas siempre con suma urgencia, en especial cuando existe un cuadro hemorrágico.

Como la fractura le genera al animal un profundo dolor, es habitual que la mascota se muestre agresiva, camine con cojera si le es posible desplazarse y tenga sus articulaciones inflamadas. Ante este panorama, el amo debe tratar de mantenerse lo más sereno posible y proteger a su perro mientras llega el veterinario o se lo traslada a un centro asistencial.

¿Qué se debe hacer y qué no es recomendable ante un caso de fractura canina?

En primer lugar, hay que intentar inmovilizar al perro y, de existir una herida sangrante, tratar de frenarla mediante la presión localizada con los dedos de la mano o con la ayuda de un torniquete. Una vez que se tiene control sobre la situación, resulta fundamental contactar a un profesional para que él guíe al amo con los pasos a seguir, en función de la posible gravedad del cuadro y las distancias a recorrer.

Si el animal rechaza nuestros acercamientos, un bozal puede ser de mucha utilidad para poder trabajar sin riesgos a sufrir mordidas o a generarle más nerviosismo al afectado.

De tener que trasladar al perro, se recomienda evitar los movimientos bruscos y las sacudidas: por lo tanto, si se puede improvisar una camilla con ayuda de una sábana o alfombra y depositarla sobre algo rígido como una tabla, caja o madera plana, la fractura será más fácil de tener bajo control y se minimizará el riesgo a heridas internas.

Al respecto, hay que decir que aunque no se vea sangre, hay fracturas que generan lesiones internas muy graves (dejando al animal con compromiso de vida), de ahí que siempre que se produzca un cuadro relacionado de forma directa a una fractura o dislocación, hay que actuar de inmediato, con pasos firmes y a conciencia para que nuestra mascota sufra lo menos posible. Si no se trata el problema, los huesos pueden deformarse y, el animal, sufrir múltiples inconvenientes de salud.