El Yorkshire Terrier, de origen inglés, es un pequeño perro de temperamento afectuoso y valiente, con una gran inteligencia y, a menudo, bastante caprichoso. Su tamaño no es obstáculo a la hora de ser un buen guardián, ya que permanece alerta de lo que sucede a su alrededor y avisa, por medio de su ladrido cuando algo le parece inusual; por otro lado, su estatura es uno de los motivos por los cuales se adapta bien a la vida en departamentos. Esta raza posee una contextura compacta, con ojos oscuros, y pequeñas orejas. Su pelaje, largo y sedoso, requiere de muchos cuidados, para que no se formen nudos; más aún si es un perro de exposición, ya que éstos deben mantener su pelo en perfectas condiciones.