El perro San Bernardo posee un gran tamaño, así como un temperamento tranquilo y pacífico; es además muy leal, protector, y bueno con los niños. Es un buen perro guardián, que requiere de mucho ejercicio y amplios cuidados en lo que respecta a su aseo; consume mucho alimento, por lo cual debe considerarse un gasto considerable dentro de su manutención. Suele roncar, y es propenso a la displasia de cadera, y problemas circulatorios y cardíacos. Por otro lado, su adiestramiento no es complicado, siempre y cuando se comience desde cachorro, ya que es un perro de grandes dimensiones y mucha fuerza; es además, dueño de mucha paciencia y afecto.