Si sospechás que tu perro padece algún inconveniente que impide el normal funcionamiento de los riñones no dejes que el miedo te paralice y consulta lo más rápido que te sea posible con un veterinario. Si tras los exámenes de rigor el cuadro se confirma y el tratamiento comienza de inmediato, tu amada mascota tiene elevadas chances de mejorar su estado y tener una óptima calidad de vida.
Depresión, pérdida del apetito, vómitos, decaimiento, diarrea, sed y/o un incremento notable de la cantidad de orina son síntomas que, en principio, pueden ser asociados a una gran cantidad de enfermedades. Lamentablemente, la insuficiencia renal está entre ellas.
Esta dolencia que afecta en especial a los perros ancianos (aunque puede desarrollarse en cualquier etapa de su vida) es preocupante y temida porque no siempre hay indicios de un funcionamiento renal inadecuado o, si los hay, no son interpretados de forma correcta por el amo y, entonces, se pierde un tiempo valioso para el combate del problema. Lo ideal, pues, es hacer revisar de forma periódica a la mascota y tratar de prevenir a través de cuidados diarios, una dieta saludable, vacunas y otras estrategias la mayor cantidad de enfermedades posible.
Cabe resaltar que cualquier ejemplar canino puede ser víctima de la insuficiencia renal aguda y, en ese caso, poco queda por hacer. La complicación surge con gran rapidez y, cuando las toxinas se incrementan en el flujo sanguíneo por la incapacidad de los riñones de filtrar la sangre, hay riesgos de hipertensión arterial e insuficiencia cardíaca y de fallas multiorgánicas que conducen, en cuestión de horas, a la muerte.
En cambio, si se trata de una insuficiencia renal crónica los pronósticos pueden llegar a ser algo más alentadores, aunque no se debe perder de vista que, aún con fármacos y una alimentación específica, el daño renal seguirá avanzando hasta volverse irreversible. La única “ventaja” si se puede decir de esta forma de insuficiencia es que hay posibilidades de mejorar el estado general del enfermo durante un tiempo importante.
Oir de boca del veterinario un diagnóstico como el de insuficiencia renal canina llena de angustia, pero si uno ama al animal debe dejar de lado lo que uno siente como humano y hacer hasta lo imposible por evitar su sufrimiento. Informarse a través de artículos como éste sobre cuestiones que pueden atentar contra su bienestar, por ejemplo, es una forma de instruirse como amo ya que permite estar preparado ante eventualidades que exigen atención veterinaria inmediata y da las herramientas para reconocer síntomas de enfermedades potencialmente mortales.