Carácter: El Dobermann es un perro leal y valiente, inteligente, alerta, y que bien educado, con firmeza, no muestra signos de agresividad. A la hora del juego, es algo brusco, por el hecho de tener bastante fuerza; esto si bien no lo aísla de poder tener una buena relación con los niños, no le permite ser el perro ideal para ellos; ya que además, no soporta mucho los juegos molestos de los más pequeños. Igual, cabe destacar que el carácter varía, como en todas las razas, entre un ejemplar y otro. Una de sus características principales es que es un muy buen guardián y protector de lo suyo.
Origen: El Dobermann tiene su origen en Alemania, gracias a Friedrich Louis Dobermann, quien además de ser su creador, le dio su nombre. Friedrich era un recaudador de impuestos, y quería un perro a su lado, en quien pudiese confiar para protegerlo, y ya que ninguna raza lo convencía, tomó la decisión de cruzar varias para así encontrar a un perro protector, atlético y fuerte; fue de esta forma como creó al perro Dobermann.
Aspecto: Esta raza es de tamaño medio, un cuerpo elegante, fuerte y musculoso. Sus ojos son negros y pequeños, su pelaje corto, apretado y su cráneo estrecho y alargado. Es además, dueño de una gran velocidad y olfato.
Colores: El color del pelaje puede ser negro, beige, azul o marrón, con manchas de rojo óxido.
Cuidados: Respecto de su pelaje, no necesita de cuidados demasiado arduos. Por otro lado, si se habla del ejercicio, es conveniente que tenga algún lugar medianamente amplio donde pueda correr. Dentro de las enfermedades comunes de esta raza, se encuentra el parvovirus (enfermedad intestinal).
Peso: Entre 30 y 40 kg.
Altura: Entre 65 y 69 cm.
Otros nombres de la raza: Dobermann Pinscher.