Una de las partes del cuerpo del perro que no pasa desapercibida para los seres humanos es su cola ya que, además de contribuir al equilibrio y balanceo de sus organismos y proporcionarles orientación, el rabo funciona como un medio de comunicación para transmitir sus emociones.
Pese a la importancia que tiene la cola para estas mascotas, algunos amos optan por amputarla a alturas variables y comienza así una controversia que divide a las personas en dos grupos: los que avalan esta práctica y los que la consideran innecesaria.
Aquellos que respaldan el corte de cola canina defienden su postura con el argumento de evitar infecciones o heridas en la zona, mientras que quienes se oponen sostienen que es una medida que sólo causa sufrimiento al animal y que se lleva a cabo por razones estéticas. Incluso, reprochan que no sólo se hace sin justificativos lógicos sino que también se realizan sin las medidas higiénicas necesarias. Según varios organismos de defensa animal, las amputaciones de cola no siempre las concreta un veterinario en un entorno adecuado sino que son los propios criadores los que se ocupan de ello sin medir los riesgos a los que se expone a los cachorros.
Si se respeta a la naturaleza y, por lo tanto, no se mutila al perro, su cola crecerá hasta un largo determinado en función de las características genéticas de cada ejemplar. Unas son más largas que otras, pero todas mantienen el equilibrio corporal y le brindan al can la posibilidad de expresarse. En ocasiones, además, la utilizan como entretenimiento ya que es habitual que una mascota aburrida o con deseos de captar la atención de su familia persiga a su cola.
Si uno observa la parte trasera de un perro, no tardará en advertir que la cola se encuentra en el medio del cuerpo, es decir, refleja asimetría emocional. Sin embargo, asegura un grupo de expertos que trabajó durante un tiempo considerable con numerosos ejemplares caninos para estudiar al rabo del perro como vía de expresión, cuando un perro ve a su amo genera con su cola un movimiento brusco hacia la derecha, mientras que si lo hace para la izquierda intenta dar señales de miedo y/o agresividad.
Como resulta evidente, para esta especie la cola es una pieza clave en el proceso comunicativo, razón por la cual no debería ser amputada en ausencia de motivaciones importantes.