Se encuentran dos amigos,
uno con un Doberman y otro con un Chihuahua. El del Dobermann le dice al
del Chihuahua: 'Oye, vayamos a comer a ese restaurante'. El del Chihuahua
dice: 'No podemos ir allí. Estamos con nuestros perros!' El del dobermann
le responde: 'tu sólo sígueme y verás'. El dueño del dobermann se pone
unas gafas negras y entra al restaurante. Lo recibe el gerente, quien
amablemente le indica que no aceptan mascotas. 'Usted no entiende... es mi
perro guía, mi lazarillo'. '¿Un dobermann?' le pregunta asombrado el
gerente. 'Si, están entrenado esta raza desde hace poco, son muy buenos'.
'Si es así, sea Usted bienvenido', le dice el gerente. Habiendo visto todo
esto, el dueño del Chihuahua piensa: 'si a mi amigo le ha dado
resultado... ¡yo también entraré!'.
Se pone un par de gafas negras y entra al restaurante. 'Disculpe
caballero, pero no aceptamos mascotas en nuestro restaurante', le informa
el gerente. El del Chihuahua le dice: 'Usted no entiende, él es mi perro
guía'. ¡¿Un Chihuahua!? Le pregunta azorado el gerente, a lo que el otro
le responde...'¡¡¿¿Quiere decir Usted que me han dado un Chihuahua??!!