Para quienes aman a los animales y conviven con distintas especies de mascotas, un perro puede llegar a ser un integrante más de la familia. No importa si el ejemplar llega al hogar siendo un cachorro o si es adoptado ya de adulto: para muchos amos, la mascota siempre será un ser frágil al que deben proteger y saber cuidar.
Seguramente, si te identificas en este grupo de personas responsables que dan la vida por sus compañeros caninos más de una vez experimentaste culpa por ver a tu perro lastimado o herido. Ver a nuestra amada mascota sufrir es, en incontables ocasiones, un disparador de pensamientos negativos y reproches hacia uno mismo, pero hay que saber que a veces no es suficiente con extremar las medidas de precaución.
Al igual que ocurre con los humanos, ningún perro está excento de sufrir un accidente: los peligros están en todos lados, tanto adentro como afuera del hogar.
Si bien en el interior de la vivienda las mascotas están más seguras, es imposible que el amo supervise cada movimiento del animal a todo momento. Un perro inquieto y travieso puede, por ejemplo, sufrir quemaduras, intoxicarse al ingerir sustancias tóxicas y hasta fracturarse, todos incidentes que también pueden ocurrirle fuera de su casa ante descuidos de su entorno familiar.
En algunos casos, las reacciones ante el problema sufrido son inmediatas pero el amo, preso de los nervios, no sabe qué hacer en esos primeros minutos. Por esa razón, a continuación dejaremos algunos consejos que serán de utilidad ante episodios accidentales que afecten el bienestar canino:
- En primer lugar, determinar qué ha ocurrido y cuál es el estado general del animal.
- Contactar a un veterinario para plantearle el problema y/o iniciar el proceso de traslado del accidentado sin dejar de lado los primeros auxilios que se le pueda dar en el lugar (intentar tranquilizarlo, colocarle un bozal para evitar ataques, frenar eventuales hemorragias con un torniquete, etc.)
- Si el perro está inconsciente, se debe colocar su cuello en forma recta, abrir su boca y sujetar su lengua para evitar que se asfixie.
- Cualquiera sea el accidente sufrido, se debe controlar a todo momento su pulso y su ritmo de respiración, y tenerlo vigilado hasta que un profesional evalúe el cuadro y recomiende los pasos a seguir en base al diagnóstico realizado.